
Este verano hemos viajado a Tenerife en familia. Hemos estado 15 días alojados en una casita con piscina comunitaria, a cinco minutos andando de la Playa de la Arena, una playa de arena negra situada en el sur de la isla.
La isla nos ha encantado, pero sí que es cierto que, visto con perspectiva y yendo tantos días, quizás lo mejor hubiese sido repartir la estancia entre el norte y el sur de la isla. El trayecto del sur al norte es de algo más de una hora en coche y, después de varios días, tantos desplazamientos a nuestros peques se les acababan haciendo un poco pesados.
¿Qué hemos visitado?
Parque Rural de Anaga
Este parque se encuentra en La Laguna y cuenta con un bosque de laurisilva realmente impresionante. En el punto de información, un chico muy amable y simpático con los niños nos informó sobre las diferentes rutas que podíamos realizar según nuestras circunstancias.
Nosotros optamos por una ruta circular de aproximadamente una hora y media por el bosque y fue una auténtica maravilla.




La Laguna
Ciudad del norte de la isla muy bonita y con un gran patrimonio arquitectónico. Pasear por sus calles merece mucho la pena.
La Montaña Amarilla
Se trata de una formación costera de piedra volcánica amarilla que es ideal para hacer snorkel. Eso sí, recomendaría ir con escarpines para poder caminar cómodamente por las rocas.


Observatorio del Teide
En nuestro caso, el pequeño de la casa no podía entrar al ser menor de ocho años, pero fue mi marido con los mayores y les gustó mucho la experiencia.
Se trata de una visita guiada por el observatorio de unas dos horas y a los tres les resultó muy interesante.


Las vistas desde el observatorio eran bastante impresionantes, teniendo en cuenta que el observatorio queda por encima de las nubes.


Nuestra idea inicial era subir un día al Teide en teleférico, pero nos encontramos con que el precio era bastante elevado: subir y bajar los cinco —dos adultos y tres niños— rondaba los 165 €. En nuestro caso, decidimos no subir y preferimos invertir ese dinero en otras actividades.
Santa Cruz de Tenerife
Pasamos un día en la capital, paseando por sus calles, y visitamos el Parque García Sanabria, que nos gustó mucho.

¿Qué actividades hemos realizado?
Además de disfrutar de la playa y la piscina, hemos hecho:
Snorkel
Nos llevamos las máscaras de casa y descubrimos que, en cualquier playa y relativamente cerca de la orilla, ya podías ver peces y bastante vida marina. A los peques les encantó.
Avistamiento de delfines
Hicimos dos veces una excursión de avistamiento de cetáceos. La primera vez vimos calderones tropicales o ballenas piloto y, la segunda, además de volver a ver calderones tropicales, también pudimos ver delfines.
Las dos veces contratamos la excursión con la empresa Vision Submarine, porque nos parecieron los más respetuosos con los animales y con el entorno. Además, la tripulación fue muy amable en todo momento, así que decidimos repetir con ellos.


Clases de surf
Mi marido y los peques hicieron dos veces clases de surf y les gustaron mucho. Se lo pasaron genial y disfrutaron muchísimo de la experiencia.
Restaurantes
A diferencia de Lanzarote, donde tuvimos la sensación de que en cualquier restaurante comías bien, en Tenerife nos ha costado un poco más encontrar sitios que no estuvieran tan enfocados al turismo.
De hecho, mirabas las reseñas por internet, que parecían buenas, y luego algunos de los sitios nos resultaban más bien justitos.
En La Laguna comimos en un restaurante llamado El Mesón de La Laguna y la verdad es que comimos muy bien. Del resto de sitios que probamos, no destacaría ninguno especialmente y, en general, no repetiría ninguno de ellos.

